Las motos de agua se usan casi exclusivamente en verano, por lo que cuando llega el invierno es el momento de mantenerla alejada del agua y guardarla de la mejor forma posible.  Si abandonas tu moto a su suerte durante el periodo invernal, cuando quieras arrancarla de nuevo con la llegada del verano, seguro será una tarea realmente difícil.

Lo más importante a la hora de guardarla es eliminar todo el agua  y llevar a cabo un buen mantenimiento. El sobrante de agua debe suprimirse antes de que la moto vaya a ser transportada. Puede eliminarse fácilmente, inclinando la moto en alguna zona de pendiente en la que la popa se encuentre más alta que la proa y el agua salga por sí sola. Además, hay que drenar el agua del motor, para ello hay que arrancar la moto varias veces fuera del agua. Esto puede realizarse en nuestros talleres, por lo que no será necesario que adquieras conocimientos en esta área.

En cuanto al mantenimiento, conviene guardarla completamente limpia y revisada. Para lo primero, los especialistas del taller utilizan abundante agua dulce, antisalinizante, jabón, esponja,… Una forma de protegerla más es encerándola, con cualquier cera específica para vehículos.

Aprovechando que la moto está limpia, podéis aprovechar el servicio del taller de Jet&Bike (986 551 638 | 687 025 762 Taller en Cambados) para realizar una revisión de todos los componentes para ver si alguno necesita ser reemplazado o reparado. En las partes de la moto que sea necesario, es útil su lubricación para que no se queden oxidadas ni se fijen en una misma posición, a posteriori costará mucho menos moverlas.

Durante la temporada que esté parada, mantenla resguardada de inclemencias temporales y tapada, con una manta o funda específica, para que no haya que limpiar tan a fondo después. Además, no olvides arrancar periódicamente al motor para que no esté tanto tiempo sin utilizarse.