La mayor parte de los accidentes que ocurren en verano vienen dados por imprudencias a la hora de no seguir unas recomendaciones básicas de seguridad. Para disfrutar de una jornada memorable en el mar conduciendo una moto de agua, organismos como el Ministerio de Fomento dan unas claves que tenemos que tener en cuenta.

En la moto deberán ir los pasajeros indicados por la empresa responsable del alquiler o del fabricante, y nunca más de los permitidos.

A pesar de que no es un requisito indispensable tener una titulación para conducir una moto acuática es mejor tener unas nociones básicas del manejo de la moto, así como de salvamento.

No se deben utilizar las motos de agua para remolcar o arrastrar objetos que se encuentren sobre el agua.

El uso del chaleco salvavidas es obligatorio. Se deben utilizar los chalecos homologados de 50 newtons como mínimo; los newtons son el índice que mide su flotabilidad y que aumenta según nos alejemos de la costa. Es altamente recomendable que el mismo chaleco tenga un silbato, para que en caso de necesidad se pueda emitir una señal acústica.

Si se ha alquilado una moto de agua se debe conducir por el circuito expresamente señalizado para ello: por la parte interior y sin salirse de las cuatro balizas que lo delimitan.

Si la moto de agua es de nuestra propiedad o está alquilada durante un día, está prohibido conducir cerca de los circuitos de estas empresas y tampoco se podrá participar en las excursiones colectivas organizadas.

Se deberá salir a la mar con la moto de agua sólo en condiciones de buena visibilidad, sin niebla ni viento que pueda impedir la correcta visión del horizonte. Su uso queda regulado durante el día, estando prohibido conducir una moto de agua por la noche.

Al igual que con vehículos de motor en carretera, la distancia mínima entre motos de agua es de 50 metros.

Ahora que ya sabes las nociones básicas de conducir embarcaciones náuticas con seguridad y si te apetece conducir una este verano, no dudes en reservarla a través de nuestra página web.